Imagen de la fábrica,antes de la demolición de las torres.

Imagen de la fábrica,antes de la demolición de las torres.

Las dos grandes multinacionales del cemento Cemex y Holcim han anunciado esta semana el inicio de un proceso de fusión de sus negocios en España. Un proceso que tardará en madurarse algunas semanas pero que plantea el interrogante de cómo puede afectar esa jugada al futuro de Torredonjimeno. Cemex, que absorberá a la cementera Suiza, será a partir de la firmeza de esa jugada la propietaria de los terrenos de la cementera tosiriana en donde está prevista la construcción de una planta de biomasa. Tras la fusión quedará por cerciorarse que la nueva empresa mantiene su intención de ceder esos terrenos para el nuevo negocio en la localidad.

Cemex y Holcim fusionarán sus operaciones de cemento, hormigón y áridos ante la caída de demanda en todo el país. La compañía mexicana tendrá una posición mayoritaria en España con el 75 % de la nueva mercantil. Mientras, Holcim pagará a Cemex 70 millones de euros en efectivo, según informó ayer con sede en Zurich. En Europa intercambiarán activos. Cemex, con fábricas en Buñol y Foncalent, anunció a principios de 2013 un nuevo proceso de despido colectivo que afectó a un centenar de personas, el 15 % de la plantilla en toda España, y que será la continuación del ajuste que puso en marcha a finales de 2012 para sus instalaciones productivas. Además, en Buñol paralizó una línea de producción. Cemex limitó su actividad en España a tres de las ocho plantas con que cuenta en España y planteó dos ERE en los que despidió a unos 400 trabajadores. Holcim España apagó temporalmente los dos hornos de la fábrica toledana de Yeles y cerró por completo la planta de Lorca (Murcia). Además, en 2012 despidió a más de una cuarta parte de la plantilla en España.