Cristina_Munich_web_00Esta semana, visitamos el sur de Alemania, la “provincia” de Baviera, para centrarnos en una de las ciudades más prósperas del pais, Munich. Allí reside como estudiante del programa de intercambio Erasmus una joven tosiriana, Cristina Ocaña Carballo, que concluye este año el Grado de Economía en la Universidad de Granada, pero decidió cursar algunas de sus asignaturas en la Ludwig-Maximilians-Universität Munchen (LMU), junto con asignaturas de un Máster en Economía. Conozcamos un poco más su historia y la ciudad…

– Cristina, ¿desde cuando vives en Múnich y hasta cuándo estarás allí?

Pues ya va para 10 meses en esta maravillosa ciudad que, por cierto, se han pasado volados. Estaré aquí  hasta principios de agosto que es cuando finalizan mis exámenes.

– Cristina, ¿por qué decidiste irte de erasmus?

Siempre me ha llamado mucho la atención el tema ERASMUS, vivir en nuevos lugares y conocer nuevas culturas. El hecho de salir fuera de España y estar inmersa en una cultura diferente es enriquecedor. Creo que es algo que ayuda a crecer como persona, ya que es una experiencia que ayuda a abirir la mente y convivir con distintas culturas. Además en mi caso ha supuesto la mejora del inglés y aprender alemán, cosa que de cara al currículum es muy positivo.  Y por supuesto, por la cantidad de viajes y experiencias que se viven en un erasmos  y la gran cantidad de personas que conoces.

– ¿Cómo es tu día a día en Múnich?

En cuanto al día a día en la universidad,  los horarios son bastante flexibles,  por lo que he podido compaginarlo con el estudio del idioma y por supuesto, con la vida social.  La verdad es que,  mi día a día aquí suele variar bastante. No hay dos días iguales ni rutina que exista, Múnich es una ciudad tan completa que hay infinidad de planes a realizar. Además la ciudad tiene una situación y  conexión bastante clave para realizar viajes, por lo que casi todo los meses es fácil hacer alguna que otra escapada a otro país.

– ¿Cómo os tratan a los extranjeros allí? ¿y a los españoles?

La verdad es que estoy muy contenta y a la vez sorprendida con el trato, ya que no me esperaba para nada lo que he encontrado. Alemania es un país enorme, así que cada región tiene su particularidad.  Al estar Múnich al sur la gente es mucho más abierta y cercana, aunque claro, siempre hay expcepciones como en todos sitios. En concreto me voy sorprendida con los muniquenses, a los cuales no es raro cruzarse cualquier día luciendo el ‘Drindl’ o el ‘Lederhosen’ (trajes típicos de la región) para ir a trabajar, dar un paseo o tomar una de sus maravillosas cervezas en sus famosos Biergarten (jardín de la cerveza). En definitiva, me voy con la idea de los alemanes como personas distantes y frías totalmente cambiada.

– Desde el inicio de tu estancia ¿has vuelto en alguna ocasión a Torredonjimeno?

Sí, he vuelto en tres ocasiones. Y la última hace muy poco para mi graduación.

– ¿Qué es lo que más echas de menos de España y qué te traerías de allí?

Pues por supuesto la gente, la familia y los amigos. Y cómo no, la comida,  nada que ver la comida de aquí a la de España. Pero algunas cajas que me ha mandado mi familia lo ha hecho mucho mas llevadero.

– Alemania es un país súper industrial y la ciudad en la que estás es uno de sus máximos exponentes ¿se te ha pasado por la cabeza probar a buscar trabajo allí una vez termines tus estudios?

Pues la verdad es que sí me lo he planteado y además concretamente aquí en Múnich, ya que es una de las ciudades que figura constantemente en excelente posición en los rankings de las ciudades con mayor calidad de vida en Europa. Además de ser una de las ciudades con más peso económico de Alemania donde tienen su sede multinacionales tan famosas como Allianz, BMW y EADS Deutschland entre otras. Así que no descarto en un futuro volver no solo para buscar nuevas oportunidades sino también para seguir mejorando el idioma. Pero ahora, toca volver a España para acabar con mi formación.

– ¿Recomiendas a tus paisanos que experimenten la posibilidad de estudiar en el extranjero?

Por su puesto, es una experiencia que creo que todo el mundo debería de vivir alguna vez en su vida. Salir fuera con la mente bien abierta y muchas ganas de aprender y disfrutar de lo que te da un país distinto al tuyo. Y además animo a visitar Múnich, es una ciudad simplemente encantadora.