Álvaro Jiménez Colmenero es un joven que tiene muy claro su sueño, ser futbolista. Para ello, ha tenido a sus 14 años que tomar una decisión importante. Pipo, como así le conocen en el mundo del balompié, ha dejado la cantera del CD Tosiria y su equipo de cadetes, para jugar en la cantera del Córdoba CF. “Un día me llamó mi padre y me dio la enhorabuena, me dijo eres jugador del Córdoba”, destaca Pipo, que reconoce que a la vez que le dio alegría también sintió mucha pena por dejar el CD Tosiria: “yo quería seguir aquí para ganar la Liga, pero no podía decir que no”.

No es la primera vez que Pipo tenía ofertas de equipos grandes. Ya había probado por ejemplo con el Málaga o con el Betis, y tenía en mente seguir los pasos de Javi o Rubén, jóvenes de la cantera toxiriana que también se acabaron marchando a las canteras del Málaga y el Sevilla. En Córdoba, Álvaro lleva apenas un mes entrenando y ya ha podido demostrar lo buen futbolista que es ganándose un puesto en el once titular. “Fue llegar el primer día y parece que llevara allí diez años. Yo me sentí muy cómodo y en esa categoría ya había jugado, pero allí te enseñan lo que es el fútbol de verdad”, explica el joven futbolista.

Este rápido extremo diestro además ya ha ayudado a su equipo a mejorar su posición en la tabla en el Grupo 1 de la Primera División Andaluza de cadetes. “Desde que llegué solo hemos tenido buenos resultados y ya somos 7º. Incluso marqué dos goles frente al Siempre Alegres”,  señala con una sonrisa en la boca. Una buena posición que quizás sea  este año lo menos importante para Álvaro y su familia, que cada día lo acompañan en el campo para apoyarle en su carrera y acercarse juntos a ese sueño de ser futbolista. Un sueño que ahora, pese a la distancia, tiene más cerca.