Cuando se acerca el ecuador del programa vacacciones, el balance no puede ser más positivo para los organizadores de esta iniciativa. Las actividades que se están desarrollando en el Centro Social El Olivo están contando con el respaldo de los múltiples participantes de todas las edades que se están sumando a la planificación de este programa. Los más pequeños son los grandes beneficiados de estas actividades ya que son los que más disfrutan. Un claro ejemplo es el taller de manualidades, donde los niños y niñas dan rienda suelta a su imaginación trabajando con materiales con los que aprenden a crear diferentes juegos. Diversión y aprendizaje se dan la mano y los menores solo piensan en repetir la experiencia al día siguiente. El técnico del área de Juventud del Ayuntamiento de Torredonjimeno, Francis Cámara, destaca que “todos lo estamos pasando muy bien, tanto ellos como nosotros. Son actividades lúdicas pero también de aprendizaje”.

Este servicio, permite que los padres que tienen que trabajar puedan tener a sus hijos ocupados durante las mañanas de una forma diferente y original. El objetivo de combinar las actividades lúdicas y la enseñanza está dando sus frutos, aunque los responsables del programa reconocen que había cierto temor a que las actividades no fueran del gusto de los niños. Francis Cámara reconoce que al comienzo del programa “temíamos que los niños se aburrieran pero ellos se lo pasan estupendamente y están deseando venir todos los días. Creo que hemos acertado con las actividades programadas”.

Está claro que el verano es la época en la que los niños y niñas deben divertirse pero qué mejor si además no dejan de aprender.