Javi Moreno durante una etapa del Tour de Francia. Foto: Bahrain Mérida.

Javi Moreno cambia de aires. El ciclista toxiriano abandona la disciplina de Bahrain Merida, donde llegara hace un año como uno de los lugartenientes clave de Nibali, para desembocar en el proyecto francés de Team Delko Marseille Provence KTM. La llegada de Moreno al conjunto galo, donde coincidirá con otros dos españoles, Madrazo ­–fueron compañeros en Movistar- y Delio Fernández, significa también que ganará visos de liderar al equipo en distintas carreras del calendario internacional que disputa, como ha indicado el propio Delko en un comunicado oficial de bienvenida: “Ha demostrado su capacidad no sólo para ser gregario de grandes líderes, sino también de ganar tanto etapas de montaña como contrarrelojs cortas”.

Moreno, por su parte, y tras una temporada en Bahrain plagada de mala suerte, mira al horizonte cercano con buenos ojos. “Es una buena opción. Ha crecido paso a paso y su evolución tras sus inicios ha sido enorme. Estoy muy motivado y voy a preparar especialmente las primeras carreras de la temporada. Sé que es importante para el equipo estar en buena posición desde el arranque y trabajaré duro este invierno”, afirmó al hacerse pública la noticia. Firma por una temporada, y su fichaje puede ser también motivo de que a la escuadra francesa se le abran las puertas de la Vuelta a Andalucía, competición en la que aún no ha sido de la partida. La Ruta del Sol es una de los primeros hitos de interés del calendario internacional, y Moreno partió de inicio en las últimas diez ediciones, prácticamente las mismas que acumula como profesional.

El torisiano también redundó en los beneficios que él podrá aportar a su nueva escuadra, principalmente “la experiencia”, al tiempo que valoró a su nuevo destino: “Mi primera sensación es muy positiva. Tengo la impresión de que es un equipo familiar y espero que consigamos la mejor temporada de la historia del equipo”. A este respecto, Delko se marca para 2018 la consecución de una invitación para el Tour de Francia, que hasta ahora han ido a parar a otras escuadras galas de la segunda categoría. A este respecto, también están en las quinielas para integrar la nómina de conjuntos de la Vuelta a España.

A sus 33 años, Moreno inicia un nuevo desafío extranjero, retornando a una categoría, Profesional Continental, que conoce de su experiencia en Caja Rural (2011) y Andalucía CajaSur (2008-2010). Desde 2012 ha logrado acumular una destacada experiencia en el máximo nivel del pelotón internacional, la categoría UCI World Tour, en la que primero con el maillot de Movistar (2012-2016) y esta última con los colores de la escuadra bareiní, fue de la partida en el nueve inicial en ocho grandes vueltas, siempre como rocoso y fiable gregario. Así fue considerado por los gestores de Bahrein, que lo incluyeron entre los elegidos para proteger a Nibali. Moreno asimiló su calendario al de L’Scualo, salvo la Vuelta a Andalucía, donde partía con libertad y que finalizó con su mejor puesto de siempre, décimo, a la sazón, su mejor actuación del año. Tras la puesta a punto en el Teide, arribó al Giro con la misión de ayudar al mesinés a conquistarlo. Nada más lejos de la realidad, ya que en la cuarta etapa, y tras una disputa con el italiano de Sky Diego Rosa, la carrera lo descalificó. El equipo lo mandó al Tour, donde acabó 119º y apenas tuvo presencia, evidenciando llegar fuera de forma, sin tener prevista esta carrera en su calendario, que por el contrario, sí incluía la Vuelta a España, otra vez, en la guardia pretoriana de Nibali. De nuevo la mala suerte, ahora en forma de caída, en la segunda etapa. Fractura de clavícula y primer abandono de la carrera hispana, casi sin empezar a dar pedales. Ese fue el epílogo de su experiencia con Bahrain, con quien había firmado por un año.