Ha costado conseguirlo pero finalmente el triunfo ha caído del lado de los toxirianos tras un partido marcado por la tensión y en el que las ocasiones de gol no han aparecido demasiado. Aunque la clasificación pudiera decir que había diferencias entre Torredonjimeno y Villacarrillo, lo plasmado sobre el césped del Matías Prats ha dejado claro que no existen tantas diferencias como se podía pensar en un inicio. Los celestes han sabido impedir el juego fluido de los tosirianos con un sólido esquema defensivo que les ha permitido mantener su portería a cero hasta prácticamente el úlitmo suspiro, cuando Javi Quesada recogió un rechace de Alberto en el área pequeña para empujar el balón al fondo de la red y tirar por la borda el trabajo del equipo de Jesús Párraga. Le ha faltado a los rojiblancos la fluidez en la circulación de otros domingos aunque la garra y el empuje de sus jugadores les llevó a sumar una victoria in extremis.

En el arranque del encuentro el Villacarrillo dejó claro que no iba a permitir la más mínima opción de que los delanteros rivales pusieran en aprietos a Alberto. El dominio del balón se alternataba entre unos y otros y las defensas se imponían a los ataques, con los guardametas como meros espectadores. Únicamente se rondaban las áreas con lanzamientos lejanos, como el de Javi Quesada en los primeros minutos, o con lanzamientos de jugadas a balón parado, en el caso de Niza con un cabezazo que no encontró portería.

El físico se imponía a los destellos de calidad que intentaron plasmar Juan Carlos en las filas del Torredonjimeno y Jacob en el Villacarrillo. Se superaba el ecuador de la primera mitad sin apenas ocasiones reales de gol pero entonces apareció Juan Carlos. El joven futbolista rojiblanco se sacó de la chistera una acción individual para deshacerse de dos defensores y enviar un potente disparo que terminó estrellándose en el larguero. Era prácticamente la única oportunidad de gol del partido y el travesaño impedía el merecido premio a una exquisita acción.

En la segunda mitad, los primeros instantes fueron de dominio local pero con el paso de los minutos el Villacarrillo creció y aumentó su confianza en el planteamiento que su entrenador había preparado para el choque. Líneas bien juntas en fase defensiva, transiciones rápidas y buscar cuanto antes las llegadas de Jacob y Fran para sorprender a la defensa tosiriana. El cuadro rojiblanco no encontraba manera posible de aprovechar algún despiste en la defensa visitante y todo el juego se quedaba en el centro del campo. Carrillo, algo desdibujado en la tarde de hoy, se desesperaba ante la falta de balones para rematar a portería.

Párraga quiso refrescar su ataque y dio entrada a Isidoro como primera sustitución, poco después le siguierno David y Sergio. Logró dar algo de aire a su equipo pero el cansancio empezó a hacer mella y poco a poco su equipo dio un paso atrás, también empujado por la insistencia de un Torredonjimeno que veía como se le escapaban dos valiosos puntos. Continuó intentándolo el equipo de Chumilla, con más corazón que cabeza en algunas ocasiones, y finalmente la garra y el coraje tuvo su premio.

Con el balón en largo como último recurso para generar incertidumbre, Rus cruzó un envío hacia el costado derecho. En el salto, el balón benefició a Carrillo, que pisaba área y colocaba un preciso centro al punto de penalti para la llegada de segunda línea de Juan Carlos. El cabezazo de Juan Carlos lo atajaba Alberto, dejando el balón muerto en el área pequeña, donde Javi Quesada solo tuvo que empujar el balón para desatar la histeria en las gradas del Matías Prats cuando se cumplía el minuto 93 de partido.

Alegría en los tosirianos por los tres puntos conseguidos, que le permiten haber sumado 7 de los últimos 9 puntos que ha disputado. La próxima cita no se harás esperar y llegara este próximo jueves 12 de octubre frente al Atlético Mancha Real en un nuevo derbi provincial.