La Gala de Reconocimiento Social afronta este año 2017 su tercera edición con la misión de continuar perpetuando el homenaje del pueblo toxiriano a diferentes modelos de vida ejemplares para todos. La ceremonia tendrá lugar este año en la jornada del próximo sábado 4 de noviembre a las 19:00 horas de la tarde, en el Teatro Alcalde Miguel Anguita. Este evento, que organiza Campiña Digital, nació con el objetivo de homenajear a personas, empresas y colectivos de personas de la localidad que han tenido una trayectoria, en cada una de sus modalidades, impecables.

Este año los galardones han recaído en Julia Rojo (premio a una vida ejemplar), Cosme Álvarez (premio a la trayectoria empresarial), Manuel Valderas (premio figura emigrante) y Miguel Ángel Palomino y Antonio José Carpio (premio a la solidaridad). El acto estará coordinado por el tosiriano Juan Hermoso, colaborador de Local Televisión, y presentado por Paqui Esteban, directora de programación y responsable de Informativos de Radio Andújar, a cuyo equipo pertenece desde 1987. Esteban destaca por su faceta de actriz y porque en 2015 fue nombrada como la primera mujer que preside la junta rectora del parque natural Sierra de Andújar.

Miguel Ángel Palomino – Premio Solidaridad

Miguel Ángel Palomino Ramírez (Jaén, 22 de mayo de 1978) comparte la pasión por el deporte de su compañero Antonio y ese espíritu solidario que le ha llevado a completar exigentes rutas tanto en bicicleta, por la provincia de Jaén, como a pie, cruzando Andalucía desde Almería hasta Portugal. Su mayor satisfacción es recibir el apoyo y la sonrisa de las personas a las que ayuda con su labor solidaria. En su caso, Miguel Ángel ha puesto el foco en el Déficit de Factor V que sufre una niña llamada Celia así como en la defensa del Plan Integral de Diabetes, aprobado pero que aún no ha entrado en vigor, lo que podría ser de gran ayuda para las personas diabéticas.

Antonio José Carpio – Premio Solidaridad

Antonio José Carpio Pamos (Jaén, 24 de junio de 1994) cambió radicalmente su percepción de la vida tras un accidente. A partir de ese instante, convirtió su pasión por el ciclismo en la mejor forma de ayudar a los demás. Desde ese momento comenzó a pensar que sus esfuerzos sobre las dos ruedas debían significar algo más que una medalla o un trofeo. Sus 2.500 km durante 14 días por toda la geografía andaluza sirvieron para que Antonio José diera a conocer el síndrome de Pitt-Hopkins, una enfermedad rara, caracterizada por retraso mental y retraso en el desarrollo que provoca problemas respiratorios, epilepsia y rasgos faciales distintivos.

Julia Rojo – Premio Ejemplo de Vida

Las mujeres siempre se han caracterizado históricamente por la fortaleza para afrontar las diferentes situaciones del día a día. Julia Rojo López (Torredonjimeno, 3 de noviembre de 1953) es un claro ejemplo de mujer luchadora y volcada en dar a su familia lo mejor de sí misma. El diagnóstico de autismo severo de su hija Julia le cambió la vida pero aún así sacó fuerzas para que su Julita tuviera la mejor atención posible para hacer frente a su enfermedad. Años más tarde se unió el alzheimer de su madre, teniendo que conjugar el cuidado de las dos. A pesar de todo, Julia ha continuado al frente aportando su mejor versión, y su mejor sonrisa, para estar siempre al lado de los suyos.

Cosme Álvarez – Premio Trayectoria Empresarial

Hace cincuenta años no existían tantos medios para constituir una empresa pero para Cosme Álvarez Mármol (Torredonjimeno, 7 de julio de 1943) eso nunca fue un impedimento. Desde sus primeros paso con su empresa de tapicería hasta la llegada de Aceites Álvarez, muchos fueron los pasos que tuvo que dar este emprendedor tosiriano. Un empresario que poco a poco se fue acercando al mundo del olivar hasta que decidió apostar por una empresa familiar que hoy exporta aceite de oliva a países como Japón o Estados Unidos. Trabajador infatigable, aunque ya jubilado, Cosme aún guarda fuerza, experiencia y sabiduría para aconsejar a sus hijas en la gestión de Aceites Álvarez.

Manuel Valderas – Premio Figura Emigrante

Hasta doce temporadas ha viajado Manuel Valderas Ruiz (Torredonjimeno, 1934) hasta Francia para ganarse la vida trabajando principalmente en la recolección y envasado de judías verdes, conocidas como habicholillas. Su personalidad le permitió ganarse el respeto de sus patrones durante muchos años y su bondad le llevó a ayudar a otros tosirianos a lograr un contrato de trabajo en el país vecino. Tras muchos años de esfuerzo y dedicación, Manuel consiguió pagar la casa en la que ahora reside y fue entonces cuando decidió regresar a su Torredonjimeno natal aunque aún recuerda las interminables jornadas de trabajo de hasta 20 horas.