Con 71000 emigrantes en lo que va de 2017, la provincia de Jaén vuelve a ostentar el triste record de ser la que más personas ha perdido porque han emigrado a otras tierras en busca de alguna oportunidad de empleo que les permita sobrevivir. Según datos del Servicio Público de Empleo, en la actualidad hay en la nuestra provincia 54.612 parados  censados , y es la provincia que proporcionalmente mantiene un mayor número de desempleados, buena parte de ellos en el campo, aunque en este sector se dará una mejora con motivo de la recolección de la aceituna, que ya no es lo que era porque la mecanización del campo ha destruido un altísimo porcentaje de los puestos de trabajo que ofrecía la recolección tradicional al menos durante diciembre, enero y febrero.

Del colectivo de 71000 emigrantes salidos, el mayor número es  el de Jaén, seguido por  Huelva, Almería y Córdoba, lo que significa que el problema de los años 60 del siglo XX, cuando de Jaén tanta gente salió a otras regiones españolas y al extranjero, sigue sin resolver, pues en los años 50 del siglo XX el entonces Jefe del Estado decía aquello de “Jaén me quita el sueño” y se puso en marcha el Plan Jaén, que benefició a algunas industrias y a los regadíos de grandes fincas fundamentalmente, pero no transformó  la .penosa  situación que arrastraban de siglos atrás los trabajadores asalariados del campo, con empleo eventual y sueldo de subsistencia, circunstancias  que los empujaron hacia los trenes y autobuses que iban a Barcelona, a Bilbao, a Madrid, a Francia, a Alemania,…Muchas son las declaraciones que sobre el problema escuchamos  en instituciones oficiales y foros, que están muy bien porque muestran interés por el problema, pero lo que necesitamos es un Plan de Empleo que cree puestos de trabajo para que los jóvenes no tengan que marcharse de su tierra contra su voluntad, obligados por la falta de empleos para ellos.