Pasada la fecha de la Navidad, miramos al Día de Reyes como fecha tradicional relevante, además de la de Fin de Año o Nochevieja, que una de las pocas fiestas completamente laicas y vitalistas. No obstante, en medio de estas celebraciones de gran calado social y económico, aparece la del Día de los Inocentes, una fiesta que siempre se ha dicho que tiene su origen en la matanza de niños menores de dos años ordenada por Herodes, según la tradición. El hecho es posible, pero muy poco probable, pues un acto criminal de este tipo puede levantar al pueblo contra el tirano –aunque Herodes parece que no era un angelito precisamente-. Por otra parte, el  Día  de los Inocentes es el “día de las bromas y las tomaduras de pelo” se da en todas las culturas. Por ejemplo, en la anglosajona encontramos el ”April Fools‘ Day inglés, que se puede traducir como “día de las bromas de abril o día de los inocentes”. Entre los franceses descubrimos el“Poissond’avril” francés (pez o pescado de abril) y el “Pesced’aprile” italiano, todos días especialmente dedicados a las bromas, que el 1 de abril se celebra también en Polonia, Francia, Finlandia, Austria, Australia, Alemania, Italia, etc. Es decir, que es universal, al menos en Occidente.

En Torredonjimeno lo tradicional es dirigirse un vecino a otro muy serio y compungido para pedirle una cantidad de dinero o algo de cierto valor, y puede que algún incauto se lo dé, de modo que el pedigüeño muestra su gozo afirmando “Por inocente, paga la patente”, lo que significa que no piensa devolverlo. También ha sido siempre muy usada la simulación de heridas .pintadas con mercromina o sangre de animales-, los vendajes aparatosos para simular que se ha sufrido un accidente, la colocación de la propia ropa al revés, etc. Otra forma es la de dar noticias verosímiles, pero falsas, como éstas: “Rajoy ha dimitido, harto ya de la crítica de los catalanes”, “Pedro Sánchez se ha fugado con su secretaria”, etc. Si la persona que lo escucha lo cree, los demás le siguen la corriente, hasta que deciden sacarlo de su error, al tiempo que le gritan lo de “Inocente, inocente,…paga la patente”.

En realidad, es un recurso de la Cultura Tradicional para advertir a las gentes de la falacia y falsedad de algunos, que se muestran muy firmes en lo que dicen pero se están burlando por dentro, y esto siempre suele perjudicar al  confiado o incauto, mensaje que también encontramos en algunos dichos populares como:“No se debe uno fiar ni de su padre”, o “De las aguas mansas me libre Dios, porque de las fuertes me libraré yo”, o el lamento del burlado: “Joé,me han tomao por primo”, etc. Hay incluso consejos populares contundentes contra los que se sienten superiores y creen que engañan a los demás: “Hay que ir siempre con paso corto, vista larga y mala leche”, de modo que lo”sabeorcillos” son neutralizados. Una costumbre de nuestro hondo saber popuar, en suma, que debemos velar porque no se pierda.