Se dice en estos días que enero es uno de los meses que más cuestan soportar en todo el año. Por un lado es momento de empezar rutinas, también momento de nuevas despedidas y, en muchos casos, momentos de adaptaciones para muchas personas…

Pero el mes de enero empieza con una campanada que refleja  el resumen de todo un año entero. Un año en el que ha habido algunas subidas y otras bajadas, como en todas las comarcas, pero que finalmente se ha sobrepasado con fuerza. Eso sí, ahora toca dar cara a un nuevo tiempo que,  esperemos, sea mínimo igual o mejor que el anterior, y si algún tosiriano o tosiriana cae en tiempos malos, estemos todos a una, como en el anterior hemos estado con unión y fuerza.

Se avecina así un nuevo Carnaval, una nueva Semana Santa, una nueva Feria, una nueva primavera, un nuevo  verano, una nueva campaña de aceituna…  por lo que debemos todos resetear nuestra vida y volver a empezar una nueva etapa pero siempre con una sonrisa en la cara e involucrar a todo nuestro pueblo en ella haciéndola partícipe de la misma. La vida de un pueblo se refleja en sus caras y, por este motivo, no debemos pasar desapercibidos.

Empecemos con una nueva ilusión todos nuestros proyectos, tomémoslo con optimismo y hagamos lo posible por seguir creciendo tanto nosotros como personas como también hacer que crezcan de igual manera nuestras empresas, nuestras fiestas, nuestros barrios, nuestros olivos…

Los detractores, que los hay y muchos por todos los lugares, que dejen paso y se vayan a un lado, porque los que tenemos ganas estamos aquí, así que, cuidado ¡Que los tosirianos vamos hacia adelante sí o sí!