Los mayores de la residencia Nuestra Señora de los Desamparados de Torredonjimeno han podido disfrutar este fin de semana de las tradicionales rosquillas de San Blas. Hasta allí se desplazaron los miembros de la Asociación de vecinos y amigos del casco antiguo de Torredonjimeno para llevar este manjar con motivo de la festividad del 3 de febrero en el municipio.

Previamente, las roscas fueron bendecidas por el párroco de San Pedro. Los miembros de la asociación fueron entregando una a una las roscas a los usuarios de la residencia ante la atenta mirada de los mismos. Esta iniciativa se encuentra enmarcada en el calendario de actividades que realizan los miembros del colectivo. La asociación organiza a lo largo del año multitud de actividades y viajes además del tradicional Chisco de San Antón que, año tras año aumenta el número de participantes.